Conocé la historia de superación detrás de las estructuras y el orgullo de emprender con identidad local.
Detrás de cada gran galpón o tinglado que se levanta en Las Varillas y la región, hay una historia de esfuerzo y raíces. Mauricio Almada, el motor detrás de Vicrom, nos abre las puertas de su empresa para contarnos cómo se transformó un proyecto industrial en un legado familiar.
El nombre «Vicrom» no fue elegido al azar: guarda en sus siglas las iniciales de sus hijos, recordándonos que cada estructura que fabrican está sostenida por los valores de la familia. Con una trayectoria consolidada en la fabricación de tinglados y estructuras metálicas, la empresa se ha convertido en un referente no solo local, sino en toda la zona.
En esta charla para Sello Varillense, Mauricio repasa los inicios, los desafíos de emprender en la ciudad y el orgullo de ver el nombre de sus hijos en lo más alto de cada obra terminada.
«Esta historia es parte de Sello Varillense, el espacio de Pulso Urbano LV donde homenajeamos a las personas, comercios e instituciones que forjaron la identidad de nuestra ciudad. Porque cada trayectoria es una huella que nos define.»