Andrea Cabrera tiene 50 años y padece la enfermedad desde los 20. La obra social OSPIL interrumpió la medicación y tratamiento que debía recibir en julio. El expediente en la Superintendencia de Servicios de Salud está frenado.
Un desesperado pedido de ayuda moviliza a la región. Andrea Cabrera, una mujer de 50 años oriunda de Las Varillas y radicada en Freyre, hizo público su reclamo ante la interrupción de su tratamiento médico por parte de la obra social OSPIL.
Andrea fue diagnosticada con esclerosis múltiple a los 20 años. Durante tres décadas, ha realizado diversos tratamientos para evitar el avance de la enfermedad y mantener su calidad de vida. Para movilizarse, utiliza silla de ruedas y andador.
Según denunció la propia damnificada, el pasado 12 de julio debía realizarse la aplicación correspondiente a su tratamiento. Sin embargo, la obra social OSPIL interrumpió el suministro de la medicación y tratamiento.
Al respecto, Cabrera advirtió que la esclerosis múltiple es una afección impredecible. Por este motivo, la suspensión de la terapia médica puede acarrear graves consecuencias para su estado de salud.
En el ámbito legal, la audiencia judicial recién fue fijada para el próximo 28 de septiembre. Asimismo, el expediente iniciado ante la Superintendencia de Servicios de Salud permanece paralizado.
Frente a este escenario, Andrea pide la intervención urgente de las autoridades competentes para acelerar una solución. «Mi salud no puede esperar», remarcó al solicitar la difusión de su caso.

