El espacio Sello Varillense: El Gourmet en Las Varillas presenta historias de mentes que no conocen de pausas. Mentes que, incluso en los escenarios más complejos, ven una oportunidad para construir algo distinto. Andrés Rojas, junto a su socia Fabia, son los motores de El Gourmet Café Restó, un espacio que se convirtió en una referencia en nuestra ciudad no solo por su menú, sino por una filosofía de vida que hoy comparten con nosotros.
De la lucha a la excelencia comercial
Su historia comenzó en plena pandemia, un momento donde el miedo paralizaba a muchos. Sin embargo, a ellos los impulsó a luchar fuertemente por la apertura de los bares en la ciudad. «Empezamos a transitar esto juntos», recuerda Andrés, rememorando cómo desde el día uno supieron que su «chip» era distinto: la búsqueda de la excelencia en el servicio era innegociable.
Por este motivo, adaptarse a las circunstancias fue una estrategia clave para el negocio. Escucharon a los clientes que buscaban nuevas tendencias —como esos desayunos americanos con huevos que hoy son un éxito— y no se quedaron quietos. Por lo tanto hace tres años, dieron el salto a un local nuevo, diseñado con un toque moderno y ese rincón vintage que hoy detiene la mirada de quien entra a tomar un café. De este modo, hoy en este espacio de Sello Varillense: El Gourmet en Las Varillas para reconocer su gran evolución
Más que empleados, una familia
El secreto de El Gourmet no está solo en sus famosas rabas, en las carnes con salsa de puerros o en el café de especialidad.
Fundamentalmente el éxito se encuentra en el equipo de trabajo. Andrés no solo enseña a trabajar; además enseña el valor de la amabilidad y el esfuerzo. «Les enseñamos lo que sirve para toda la vida, incluso si mañana ellos deciden seguir su propio camino», dice con orgullo.
Para ellos, ver que el local funciona es la mayor satisfacción. Sin embargo, esto no es magia: es estar presentes, hombro a hombro con el equipo, incluso cerrando las puertas para que todos tengan vacaciones en las mismas fechas.
Siempre ir por más en la ciudad
¿Por qué seguir apostando cuando el contexto económico dice que es difícil? La respuesta es simple: porque el cliente quiere comer rico y bien, y ellos tienen la convicción de que el esfuerzo siempre paga. Con un nuevo local de comidas en camino, Andrés y Fabia nos demuestran que, en nuestra localidad, los límites se los pone uno mismo.
«La única forma es esfuerzo y dedicación», concluye. Y mientras el aroma a café recién molido invade el salón, uno entiende que el éxito no es casualidad; es, ante todo, una decisión de vida. De esta manera a través de Sello Varillense: El Gourmet en Las Varillas, relejamos el valor de los emprendedores ue marcan diferencia en nuestra comunidad.

